octubre 18, 2018

Si la sociedad fuera una obra de teatro.

Si la sociedad fuera una obra de teatro habría que catalogarla dentro de un género teatral. Por ello les propongo que nos imaginemos juntos la obra.

Voy a tomar como ejemplo a Buenos Aires, pero también podría hablar de Mar del Plata, o Manhattan. El ejemplo es para cualquier ciudad que sea receptora de la inmigración, de personas que buscan un futuro mejor ( o al menos distinto ) al de su ciudad de origen.

Retomemos nuestra obra de teatro y démosle rienda suelta a la imaginación. Yo propongo que el escenario sea el patio interno de una casa “chorizo”. Si, esas casas de principio de siglo XX, en donde las habitaciones estaban localizadas – con sus puertas doble hoja – rodeando el patio central y que quizás, tenga un aljibe en su centro.

En cada una de esas habitaciones, reside un personaje de nuestra obra, y por la tarde , cuando el sol baja, ya vueltos cada uno de sus labores, se reúnen en el patio central.

Los personajes son variados, hombres de oficio y trabajo duro, otros, artistas sin éxito, también hay mujeres, algunas jóvenes estudiantes y otras solteras ya no tan jóvenes.

Ahora si. Encontramos el género de nuestra obra: El sainete.

Si buscamos la definición del sainete, encontraremos algo así como: El sainete es una composición larga o breve, generalmente en un acto, de tema humorístico, que refleja costumbres y hablas populares. Genéricamente viene dado por su ligereza expresiva y su realismo.

El patio central es pura chispa, diversión a través de humoradas, seguramente una infusión característica de la zona es compartida por todos los actores. Pero hay un instante, en donde cada uno se va retirando y, mutis por el foro, ingresan a sus habitaciones. Allí adentro todo cambia, el clima es distinto, se espesa y la sonrisa desaparece de la expresión facial.

El género en este punto vira unos pocos grados y se convierte en el denominado grotesco criollo. Ya en la habitación, los personajes reflotan en su sentir los sueños truncos. Rememoran su niñez y una frase enroscada cobra sentido: “que bien que estaba cuando estaba mal”.

Es la economía la que rige nuestras vidas, en dónde sea que vivamos esa es la regla. El genero teatral es el reflejo en un escenario de esa realidad.

Por ello, la importancia de los funcionarios que tienen la responsabilidad de liderar a través de políticas públicas eficientes, con más planes económicos ejecutables y menos campañas de marketing. El escenario siempre va a ser el mismo, pero el género de la obra es consecuencia de la gestión pública, y vale recordar que la vida de los personajes fuera de la obra de teatro es la vida de los ciudadanos, que no se detiene y merece que sea vivida en plenitud.

Hacer un comentario